Antes de nada, me vais a permitir disculparme por dos motivos.

Uno, romper la dinámica del blog. Creo que el siguiente texto se va a convertir en el más serio y LARGO de los que he escrito hasta ahora (en este espacio).

Y dos, porque estoy convencida de que escribo mejor que hablo. Así que si durante la ponencia que estoy llevando a cabo en este mismo momento (si todo va sobre reloj) en la sede del Col·legi de fisioterapeutes de Catalunya he hablado para mi en algún momento en vez de a vosotros o se me escapa una catalanada, aquí tenéis los subtítulos.

go, go, go

FISIOTERAPEUTAS Y PERSONA MAYOR

¿relación en metamorfosis?

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¿Qué falló en lo NUESTRO?

Creer que falla algo entre el fisioterapeuta y la persona mayor al parecer no solo es cosa mía. Hablando con compañeros que se dedican exclusivamente a la geriatría y con pacientes mayores que han sido tratados por fisioterapeutas he llegado a la conclusión que la relación entre fisioterapeuta y persona mayor no es tan buena como idílicamente debería ser.

¿Qué nos pasa? ¿Podemos analizar el origen del problema para ponerle solución? Y un montón de preguntas más que me llevan a generar más y más hipótesis.

Ley de cuidados inversos

Y entonces un GRAN dia, en una formación interdisciplinar sobre promoción de la salud apareció la Ley de Cuidados Inversos y me  iluminó. En pocas palabras, el doctor Julian Tudor Hart en 1971 dijo lo siguiente:

“La disponibilidad de una buena atención médica tienda a variar inversamente a la necesidad de la población asistida.”

Y a pesar que esta ley, no natural, se enfocó a diferencias económicas en un inicio encajaría perfectamente en el tema que nos atañe.

Os propongo un ejemplo:

Tiene usted en consulta un señor de 80 años. Dicho señor, al que llamaremos Juan,  ha tenido una luxación de hombro. Han pasado tres semanas desde la luxación y Juan quiere tener la misma autonomía anterior a la luxación. Usted, como buen profesional le cuenta porque no debe hacer según que movimiento, le puede contar porque aún le duele, que ejercicios realizará en casa. Juan, es un hombre de estudios superiores, con un oído finísimo y una capacidad de retención de información excelente.

Poco después llega un señor al que llamaremos Pedro. Misma edad, misma patología, mismas dudas, mismas expectativas solo que en este caso Pedro no pudo estudiar. No sabe apenas escribir, y se las apaña para leer. Además, tiene hipoacusia.

¿Usaremos las herramientas comunicativas necesarias para que Pedro llegue a tener de una forma que el entienda la misma información que Juan aunque esto nos suponga más tiempo?

Igualdad sería usar el mismo tiempo para ambos. Equidad, hablamos de dar el tiempo que Juan y Pedro necesiten en su medida.

¡FISIOENCUESTA!

Como algunos recordareis, hace meses creé una encuesta online. El objetivo, perfilar algunas hipótesis.

En la ponencia, solo expongo lo relevante para la misma. No obstante os adjunto todos los resultados por si tenéis curiosidad.

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Respuestas de los que afirman trabajar con pacientes geriátricos/gerontológicos:

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Respuestas de los que afirman trabajar de fisioterapeutas, a excepción de los que trabajan en geriatría:

Respuesta de los diplomados/graduados en fisioterapia que no trabajan actualmente (incluye estudiantes del grado):

 

¿Cuestión de expectativas?¿No nos motiva el trabajo?

¿Y no será que soñamos con ser el fisioterapeuta de un gran equipo de deporte (37%) y un 57% de nosotros pasa por la geriatría aunque solo un 13% afirma trabajar actualmente en geriatría?

¿o de semántica? ¿Cuando pensamos en geriatría estamos pensando en síndromes geriátricos?

Y la encuesta me llevó a más preguntas.

Un 76.1% de los encuestados (si tener en cuenta los que respondieron que trabajan en geriatría) afirma tratar personas de más de 65años.

Entonces, estos fisios en algún momento de su semana ¿también trabajan en geriatría o no se considera geriatría a ello?

Me decidí buscar en la rae. Y me topé contra un muro.

Si según Rae la geriatría es la rama de la medicina que se ocupa de las enfermedades de la vejez y de su tratamiento  y la gerontología la ciencia que trata de la vejez y de los fenómenos que la caracterizan.

¿Cuándo empieza la vejez?

Busqué y rebusqué y al final encontré estos dos informes de la CSIC:

  1. Un perfil de las personas mayores en España, 2016 Indicadores estadísticos básicos
  2. La medición del envejecimiento

En ellos se confirma lo que sospechaba. El texto cita literalmente:

‘Al hablar de personas mayores (los viejos) consideramos que existe un concepto de vejez claro y que es posible definir una medida útil para decidir cuándo una persona es mayor, o una cohorte es vieja. Esto implica necesariamente el establecimiento de un UMBRAL a partir del cual se clasifica a una persona como mayor. Pero este umbral es controvertido.’

‘Hasta ahora la forma habitual de medición del inicio de la vejez para determinar el número de personas mayores como grupo, y los cambios operados en las estructuras demográficas (el proceso de envejecimiento), ha sido la utilización de una edad cronológica fija o umbral fijo: 65 años. ‘

Vaya que por tradición, la vejez empieza a los 65 años porque coincidía con la edad de la jubilación.

No obstante,  debido al aumento de la esperanza de vida, nos proponen un UMBRAL móvil que varie dependiendo de esta.

Y ahora que intuimos cuando empieza la vejez,

¿Qué piensan algunos de trabajar con personas mayores?

 

He anotado una serie de excusas usadas por algunos fisioterapeutas. Seguro que no soy la única que las ha oído más de una vez. Lo curioso de las excusas es que se centran en lo que aspira el fisioterapeuta.

¿Y que hay del pobre Abraham Simpson? ¿Nadie piensa en lo que necesita él?

¿No ganan? ¿Se mueren? Son…

¿Frágiles?

¿Pero lo son? 

Según el documento de consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS, la fragilidad es un estado de pre-discapacidad y es un factor predictivo.

Y, cito literalmente, la prevalencia de fragilidad estimada en diferentes estudios internacionales oscila entre el 7% y el 12%. 

Es cierto que cuanto más mayor más aumenta el porcentaje de entrar dentro de la caja de persona frágil, no obstante,  no por ser mayor es frágil y por lo tanto, en ningún caso a menos que esté debidamente justificado debemos acurrucar bajo nuestras alas protectoras. Ni las nuestras, ni las de un familiar ni las de un cuidador, médico…

¿Me oye? ¿Me ve?

Dos de los motivos que hacen menos fácil la comunicación con algunos pacientes mayores son los déficits sensoriales.

En especial la visión y la audición.

A pesar de tal dificultad, deberemos poner herramientas por medio para llegar al objetivo final, una buena relación con el paciente que permita una correcta comunicación para llegar al éxito del tratamiento.

Más difícil todavía

La cosa se pone más difícil cuando hay un problema cognitivo de base.

El paciente y sus circunstancias

Último palo en las ruedas que comentaré, el contexto en el que nació y pasó sus primeros años de vida el paciente.

Teniendo en cuenta que se considera vejez a partir de 65 años y que la persona en el país más longeva tiene 114 años , podemos decir que comprenden un periodo que va des del 1902 hasta el 1951. Por lo tanto podemos deducir que podríamos encontrar pacientes mayores que han vivido una guerra civil y/o una postguerra con sus terribles consecuencias, por ejemplo, algunos pasaron hambruna y muchos no pudieron ir al colegio.

¿QUÉ PODRÍAMOS HACER?

Aviso para navegantes.

No he inventado la sopa de ajo.

Lo que viene a continuación, son estrategias que he ido elaborando y modificando estos años con el fin de mejorar la relación con los pacientes mayores.

 

Dar prioridad a la persona antes que a la patología

Ideal para la excusa número 1. No me da tiempo.

Decir ‘hola’, ‘buenos días’ ‘¿qué tal el fin de semana?’ Es rápido y efectivo. Parece evidente, ¿verdad?

Pues parece ser que no se usa tanto como quisiera esperar. Hace poco tuve a un familiar ingresado. Del personal de la planta, cuando te los cruzabas por el pasillo, nadie dijo ‘hola’. Al parecer saludar es caro aunque no cueste dinero.

Una paciente me contó un dia, que un personal sanitario llegó a su casa, sin decir nada, hizo su intervención en su dedo (muy bien hecha la practica) y se fue sin decir nada.

Palabras del paciente: me sentí como un trozo de carne.

Hablar con la persona, no con la patología me ha ayudado a que los pacientes me mientan menos, se adhieran mejor atratamiento y a dar un giro hacía positivo a la sesión.

Facilitar la comunicación

¿Cómo? Si la persona en cuestión tiene problemas de vista, nos mantendremos cerca de ella, escribiremos nuestro teléfono en letras enormes, si tiene un móvil con grabadora de voz le podemos dejar una anotación de los ejercicios en audi, lebtocaremos el brazo y dirigiremos la voz a él…

Si tiene problemas de audición, deberíamos ir probando tonos de voz que le sean cómodos (¡SIN GRITAR!), si el déficit auditivo es muy alto podemos escribir en una pizarra, dejar lo importante anotado…

La cuestión será que el paciente disponga de toda la información (la que daríamos a alguien sin dichos problemas) pero de forma adaptada.

Dejen sus creencias, ideologías y prejuicios fuera

Cuando estoy con el paciente no soy Irene con mis creencias, ideologías y prejucios, soy Irene la fisioterapeuta que va a tratarle. Si cree o no cree en Dios/ dioses, si apoyó o no al régimen, si apoya un partido al que no somos afines, si creo que todos los viejos huelen mal (ojo, no es mi caso), el tratamiento a esa persona debe ser igual que a la de otra. No por ser más a fin a mis ideologías debe tener mejor trato que otro.

Hasta a Rajoy lo trataría igual que a otro.

Emplear vocabulario que usen habitualmente

Las palabras que suenan tan bien y pueden levantar: ¡ohhhhhh, cuanto sabe! (que suelen ser laaaaaaaaargas) como esternocleidomastoideo, son muy bonitas, pero son para nosotros, a nivel profesional.

Puede que a algun paciente le haga ilusión saberla. Pero, en general, deberíamos usar un vocabulario que les sea fácil de recordar y entender.

En la zona donde yo trabajo a lo que yo me refiero como espatlla (hombro) ellos lo llaman muscle. A un ICTUS, feridura (¿heridura?) y en un pueblo a unos 40km de casa a doblar le llaman rodir. ¿ Por que debería seguir exigiendo que doble si rodir es el verbo que conocen? ¿Por que estudié una carrera universitaria?

Empoderar

Debo admitir que me encanta esta palabra. Empoderar. Dar poder. Darle poder al paciente para que elija. Para que sea él el que guie su vida. Hemos hablado anteriormente de la fragilidad. Si fragilizamos nosotros al paciente, si el límite lo pongo yo y no él o la patogía, le estaré cortando las alas, sus capacidades.

Nuestra intervención debería empezar donde termina la suya, para así asegurarnos que tiene el máximo de autonomía.

Es muy servicial poner la chaqueta al paciente después de la sesión. Pero si yo lo hago, su familiar lo hace, su cuidador lo hace…por ser amable, por ser bueno con la persona, no le estamos ayudando. Le estamos limitando su capacidad. Lo estamos haciendo sin querer dependiente.

Enfermo o persona con patologías

Si por el hecho de tener una sola patología (por poco vital que sea) ya lo tratamos como a un enfermo, estaremos obviando que la persona que tenemos delante tiene unas capacidades.

Es curioso el caso de un antiguo paciente. Me lo encontré hace poco y me contó que había ido al médico y que este le había dicho que lo operarían si la familia estaba de acuerdo. ¿LA FAMILIA? me dijo. ¿Y YO, NO TENGO NADA QUE DECIR?. Este paciente, de 90 años, hasta hace poco se subía al tejado a arreglarlo. Algo que yo no he hecho en mi vida.

¿En qué momento de su vida perdió la capacidad de escoger sobre su propia persona?

Con la ley en la mano

1. El titular del derecho a la información es el paciente. También serán informadas las personas vinculadas a él, por razones familiares o de hecho, en la medida que el paciente lo permita de manera expresa o tácita.

2. El paciente será informado, incluso en caso de incapacidad, de modo adecuado a sus posibilidades de comprensión, cumpliendo con el deber de informar también a su representante legal.

3. Cuando el paciente, según el criterio del médico que le asiste, carezca de capacidad para entender la información a causa de su estado físico o psíquico, la información se pondrá en conocimiento de las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho.

4. El derecho a la información sanitaria de los pacientes puede limitarse por la existencia acreditada de un estado de necesidad terapéutica. Se entenderá por necesidad terapéutica la facultad del médico para actuar profesionalmente sin informar antes al paciente, cuando por razones objetivas el conocimiento de su propia situación pueda perjudicar su salud de manera grave.

Llegado este caso, el médico dejará constancia razonada de las circunstancias en la historia clínica y comunicará su decisión a las personas vinculadas al paciente por razones familiares o de hecho.

Vaya, que el derecho a la información es del paciente. Entonces, me pregunto yo,

¿Por qué muchas veces miramos al familiar cuando hablamos del paciente?¿o hablamos de ellos con sus familiares sin ellos delante?

Un triángulo nada fácil

En mi caso es un triángulo social al dedicarme a la atención domiciliaria.

El triángulo lo suelen componer familiar-cuidador-yo y en el centro se encontraría el paciente. Dependiendo del área donde ejerza la figura geométrica puede variar.

La comunicación paciente-fisio ya hemos quedado que no siempre es fácil, pues se complica drasticamente cuando aparecen en el escenario la familia y/o el cuidador.

Si obviamos la importancia de estos nuevos actores, tiraremos al garete todo el trabajo.

No solo el paciente tiene unas expectativas del tratamiento si no que familia y cuidadores tienen sus propias expectativas referentes al tratamiento.

A veces son las mismas, otras la balanza se inclina para menos: por ejemplo, el paciente quiere caminar pero la familia no quiere que camine para que no que caiga.

O para más: familia y/o cuidador quieren que camine más y el paciente se encuentra inseguro.

De todas las pegas, está es la que creo que me cuesta más gestionar. Al inicio del tratamiento si estan las partes presentes marco objetivos entre todos, dejo claro que el paciente es quien me marca el tempo y dejo un tiempo de preguntas. En el caso que una parte no este disponible, mi telefono lo estará para resolver dudas o buscamos día y hora de sesión para que venga o dejo una hoja para que anoten dudas.

Si una de las partes rema hacía otro lado, el éxito del tratamiento no está asegurado.

¿QUÉ NOS DEPARA EL FUTURO?

¿Hacía donde vamos? Sí en la respuesta se incluye un gran cambio, quizás es hora de empezar.

Me explico.

Si se cumplen las estadísticas y cada vez vivimos más opino que el fisioterapeuta tendrá un papel fundamental en este paso.

Deberemos desterrar ejercicios inespecíficos y poleas y pedales si no tienen una finalidad clara. Deberemos empoderar a nuestros pacientes, mantener  auudarles a recuperar el máximo de autonomía en la medida que se pueda.

¿Por qué lo creo?

Por el bien económico de la sociedad . Por que creo que a medida que pasen los años los pacientes que consideraremos mayores estaran más formados y porque opino que nos lo EXIGIRAN. Y, porque no decirlo, cuando sea considerada persona mayor hayan cambiado las cosas a mejor.

Actualmente un 17.1% de las personas mayores (>65años) usan habitualmente internet. 4 veces más que en el 2011. Y  un 68,4% personas entre 46-65 años. Estos últimos, amigos, son las personas mayores del futuro. Con capacidad para navegar en internet y encontrar información correcta y basura.

Debemos estar preparados. Crear contenido para ellos.

Para el 17.1% actual y para el que vendrá.

Muchas gracias por leerme y por escucharme

Irene

Hart JT. The inverse care law. Lancet 1971; 1(7696): 40512.

Abellán, A., Pujol, R., Un perfil de las personas mayores en España, 2016. Indicadores estadísticos básicos. Informes envejecimiento enred ISSN: 2340566X Enero 2016

Ruiz, R., 2015. Comunicación Clínica: Principios y habilidades para la práctica.Madrid: Panamericana

Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

http://www.mecd.gob.es/dctm/revista-de-educacion/articulosre314/re3141100462.pdf?documentId=0901e72b81272c6b

http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/enred-medicion-envejecimiento.pdf

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/mujer-mas-longeva-espana-vive-barcelona-5185307

https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188

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